domingo, 26 de julio de 2020

¿Es tiempo para la desobediencia civil? Una respuesta a los ancianos de la Iglesia Grace Community (por Jonathan Leeman)

Traducido del Articulo por Jonathan Leeman: A Time for Civil Disobedience? A Response to Grace Community Church’s Elders

(https://www.9marks.org/article/a-time-for-civil-disobedience-a-response-to-john-macarthur/?fbclid=IwAR1c_tAA-jSwnV9Zz_vQDkGvp2C3XZGqM6jhU_lDyjMoPcbCQ2OtwTV9rxc)


Antes de que tu iglesia siga a la Iglesia Grace Community de John MacArthur y comience a reunirse para desobedecer las ordenes gubernamentales este domingo, te digo que esperes un momento.!! Para y piensa conmigo por un momento. 


En caso de que no estas al tanto del asunto, MacArthur ha proveído una declaración maravillosa afirmando: El Señorío de Cristo sobre los gobiernos; es nuestro deber desobedecer el gobierno cuando prohibe la adoración; y la falta de jurisdicción del gobierno sobre la doctrina, practicas y políticas de la Iglesia. Agregando, que le haría bien a los pastores aprender del ejemplo de valentía de MacArthur. En los años y las décadas que vienen, tendremos muchas oportunidades para oponernos a las incursiones gubernamentales.  


También respeto la decision de los ancianos de la Iglesia Grace Community a “respetuosamente informar a sus lideres cívicos que ellos han excedido su jurisdicción legitima.”y que “la fidelidad a Cristo les prohibe de mantener las restricciones que ellos quieren imponer en sus servicios en conjunto como iglesia.” Esa sea la decision correcta. Yo creo que es una llamada a juicio, pero si ellos siente que su consciencia les obliga a reunir su iglesia, entonces ellos deberían reunirse (ver Rom. 14:14, 23).


Aun así me gustaría agregar, que la desobediencia civil no es la única acción legitima o moral en este momento.


Hay cuatro que son dignas de mencionar si es que has leído su articulo. Primero, es verdad que la iglesia de MacArthur no se puede reunir, pero la iglesia de Cristo se puede reunir. Ahora mismo, los miembros de su iglesia puedan reunirse en campo abierto. No hay nada sacrosanto acerca de las formas particulares o presentes en nuestras congregaciones. Quizás tu dirás que mi consejo al Pastor MacArthur es similar al consejo que le daría al pastor que piensa que su iglesia tiene que tiene multiple servicios o lugares: “¿por que entonces esa nueva congregación tiene que llamarse tu iglesia? ¿tú puedes plantar no?” Igualmente, ¿Hay alguna razón por la cual tu iglesia o la mía no pueda dividirse en muchas iglesias o tomar alguna otra forma? En estas linea, yo aprecio la decisión de J.D. Greear y los ancianos de la Iglesia Summit de pasar los 12,000 miembros a varias iglesias en casa por el resto de año, aun si yo hubiera estructurado algo un poco diferente a lo que él ha hecho. También, una posibilidad de la cual se esta hablando entre los ancianos de la Iglesia Bautista Capitol Hill es si deberían convertir su iglesia en varias congregaciones autónomas, las restricciones en DC eventualmente darán paso a eso. Por ahora ellos se estan reuniendo en el campo. La iglesia Gracia, en la otra mano, esta insistiendo en mantener su forma. Esa es una decision legitima de hacer, pero no es la única decision que una iglesia puede hacer.


Es importante notar, que no estoy diciendo que los Creyentes necesitan abrazar este como un nuevo normal y que deberíamos darnos por vencidos en tener espacios y reuniones grandes de iglesia. Lo que digo es que en este momento, una iglesia puede decidir el hacer algo diferente a reunirse todos juntos sin rendirse al Cesar.


Segundo, los creyentes han trabajado para acomodarse a las restricciones gubernamentales con respecto a las reuniones, cuando esos requerimientos han sido justos y cuando no lo han sido. Las iglesias en las ciudades costeras durante la Segunda Guerra Mundial acomodaron los requisitos de apagón nocturno en caso de que aviones enemigos golpearan las costas. Esas iglesias no insistieron de que el gobierno no tenia el derecho a “restringir nuestra adoración.” Las iglesia en China hace bien en desobedecer el gobierno y reunirse a escondidas a veces, pero también son sabios en cumplir con las restricciones del gobierno, o al menos que el gobierno imponga medidas, como el mantener sus congregaciones relativamente pequeñas para no ser sancionados. Como mis amigos pastores de la China me dicen, la policía sabe acerca de sus congregaciones con cien miembros, pero ellos no los van a molestar hasta cuándo lleguen a doscientos. Así que mis amigos siguen plantando nuevas iglesias. Mi punto aquí no es que el Partido Comunista Chino tiene el derecho a limitar la iglesia a 200 miembros. Ellos no lo tienen. Mi punto aquí es que mis amigos pastores estan haciendo decisiones calculadas y sabias acerca de que va a preservar el testimonio del evangelio al largo plazo, y no solo sus iglesias. En otras palabras, por el hecho que piensas de que últimamente Dios va a vindicar tu decision de desobedecer el gobierno en el día del juicio no significa que es sabio hacerlo. Tú puedes tener otras opciones y evitar atención indebida.


Tercero, hablando de este tema de lo que es sabio o de “beneficio” (Ver 1 Cor. 6:12), yo en lo personalmente me pregunto si resistirme al gobierno en medio de una pandemia es la oportunidad mas juiciosa de ejercer esos músculos. Las políticas de los LGTB me dice que las iglesia van a tener más ocaciones para resistir los requerimientos del gobierno en los años que vienen. ¿Queremos gastar nuestro capital en una pandemia? Por ahora, las pautas restringiendo las iglesia también restringen restaurantes, cines, museos, gimnasios, funerarias, oficinas que no son esenciales, malls, babershops, y más. En lo que los dueños de esos restaurantes y gimnasios le dan una mirada a nuestras iglesia, ¿nuestra resistencia a permanecer en las mismas restricciones que estan causando estrés financiero ayudar al testimonio del evangelio, especialmente si podemos encontrar otras maneras de cumplir, como reunirse en campo abierto? De nuevo, todo esto es una cuestión de juicio. Mi punto es que hay que dejar espacio para las iglesias puedan tomar diferentes decisiones según Romanos 14. 


Cuarto, y este es mi punto mas débil, MacArthur traza una linea estricta entre las jurisdicciones entre el estado, la iglesia, y la familia. Yo también, afirmo la separación de estas jurisdicciones y he escrito ampliamente en el tema. Pero aquí algo que tenemos que mantener en mente. Esas jurisdicciones circulan entre sí, hasta cierto punto, se cruzan cuando son las mismas personas quienes estan unidos por estas distintas jurisdicciones. Después de todo, cada una de esas autoridades puede reclamar a una persona, no importa en qué edificio esta persona este. 


Por ejemplo, ¿Dios le da a los padres la autoridad de disciplinar a sus hijos? Sí. Pero la disciplina puede cruzar una linea y volverse abuso. En ese punto, el estado le dice a los padres, “espera un momento, tu hijo también es nuestro ciudadano, y tú estas abusando de ella. Vamos a intervenir ahora.” Sin duda, los estados pueden llamar abuso a algo que no lo es e ir demasiado lejos, pero la mayoría de nosotros estamos de acuerdo en la necesidad ocasional de intervenir.


Del mismo modo, las iglesias deben observar los códigos de incendio establecidos por el estado, los códigos de construcción, las restricciones de zonificación, los códigos de la sociedad de preservación histórica (si se encuentra en Capitol Hill) y más, todo lo cual afecta y limita nuestras reuniones. Aun así muchos de nosotros no hemos dicho, “esto esta limitando nuestra adoración” o “Este es el estado ejerciendo autoridad sobre la practica de la iglesia.” Más bien, nosotros entonemos que él estados esta haciendo su trabajo. Nosotros entendemos que no somos el antiguo Israel. Y que en un sentido todo espacio es sagrado para los Cristianos porque todo esta bajo el señorío de Cristo, en otro sentido ningún espacio es sagrado, al menos no un tipo de sagrado como el Templo y la autoridad del gobierno se extiende en sus limites. 


Dicho todo esto, no es inmediatamente evidente para mí que las órdenes originales del gobierno en marzo y ahora nuevamente en julio son, en palabras de MacArthur, "una intrusión ilegítima de la autoridad estatal en asuntos eclesiásticos”. Un podría decir que ellos estan haciendo su trabajo en buscar mantener la paz, el orden y preservar la vida, en lo que cientos de personas se reúnen, potencialmente infectarse entre sí , y de ahi dispersarse en la comunidad en general.


 Simpatizo con la preocupación de Grace Community por el alargamiento indefinido de esta época. Aun así, si el estado tiene la autoridad de decirle a los lideres de las iglesias, “si tu tratas de atar las consciencias de los miembros la iglesia diciéndoles que deberían ir a una reunion que posiblemente les podría dañar fisicamente, entonces intervendremos,” entonces debemos ser paciente aun cuando el tiempo se extienda. Los cristianos mucho antes hemos soportado las inconveniencias de las persecución y pandemia por años, aun décadas.


Lo que implica la declaración de MacArthur es que sus ancianos no creen que hay una amenaza con el Covid-19. De nuevo, ellos pueden tener ese criterio. Y ese criterio presumiblemente respalda su criterio posterior a desobedecer al gobierno. Una vez mas, mi meta aquí no es necesariamente estar en desacuerdo, ni mucho menos condenar cualquier criterio. Mi meta aquí es abrir un poco de espacio para la libertad  Cristiana de otras iglesias a tomar diferentes decisiones, y entonces animarles a todos a ejercitar la paciencia y caridad unos con otros en lo que nuestras iglesia toman diferentes decisiones. 


Asegurémonos de no "juzgarnos unos a otros" (Rom. 14:13), sino "aceptarnos unos a otros" (Rom. 15: 7). Esta actitud debe caracterizar la conversaciones entre los Cristianos, entre las iglesias, y aun entre los lideres de la iglesia y los miembros en lo que llegan a diferentes conclusiones, tan desafiante como esto se llegara a poner. Debemos "hacer todo lo posible para hacer lo que conduzca a la paz y a la edificación mutua", incluso si eso significa que vas a dejar una iglesia por otra (14:19), porque te has convencido de que tus líderes están tomando una decision equivocada. Ve en paz, caridad y gracia. El reino de Dios es más grande que cualquiera de nuestras reuniones.



lunes, 4 de mayo de 2020

¿Cómo evito el agotamiento pastoral en medio del Covid-19? - Garrett Kell

Esta Pandemia ha expuesto a pastores a nuevos puntos de presión inesperados en su ministerio. Muchas veces, me he sentido solo y exhausto. No hay una manera fácil de salir del pozo de la desesperación, pero aquí un consejo el cual espero pueda ayudarte.

  1. Discierne tu alma

La fidelidad no siempre es constante en medio de la niebla. A veces, necesitamos parar y ser re-orientados. ¿Por qué cosas estas ansioso? ¿De dónde viene tu presión? ¿A quién temes decepcionar? ¿A qué cosas corres para encontrar consuelo? Da a conocer a aquello que está dentro de ti.

Oro para que Dios saque a aquello que está en lo más profundo de tu alma. Busca procesarlo con hermanos de confianza que saben que ¨Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre, Y el hombre de entendimiento lo sacará. ¨ (Proverbios 20:5). Pídele a Dios que use a tus amigos para exponer tus miedos, ansiedades, expectativas o algún pecado que te esté abrumando. Tráelos a los pies de Jesús y pon tus ansiedades delante de Él, reconociendo que Él té cuida (1 Pedro 5:7).

2. Abraza tus limitaciones

La pregunta ¨ Y para estas cosas, ¿quién está capacitado? ¨ debe ser el motor de cada ministro (2 Corintios 2:16). Aun así, muchas veces soy tentado a tratar y tener todo en control en maneras que solo Dios puede. He necesitado abrazar mis deficiencias de una manera fresca.

Yo no puedo ser un pastor omnipresente, quien trata de estar siempre allí para todos. Pero Dios me ha llamado a ser fiel en lo que está delante de mí. No puedo llamar a todos los mismos días. No puedo leer cada blog, ver cada noticia nueva o entrar a cada llamada a la cual soy invitado. Soy limitado, pero mi Dios no lo es, así que está bien.

Tampoco puedo ser un pastor omnipotente, quien trata de arreglar todo para todos. Más bien, debo descansar, entendiendo que hay cosas que no puedo controlar, ni arreglar. No puedo hacer que una pandemia pare o visitar a cada miembro que está solo. No puedo ser un esposo, padre, pastor o amigo perfecto. Pero Dios tiene poder para obrar en medio de mis debilidades, así que está bien (2 Corintios 2:9).

Yo no puedo ser un pastor omnisciente, quien tiene todas las respuestas. Dios no me ha llamado a ser un experto epidemiólogo político quien de manera experta navega las oportunidades sin precedentes de la tecnología en una pandemia global. Mi conocimiento tiene límites, pero Dios tiene un conocimiento sin medida, así que está bien (Salmos 147:5).

3. Cambia tu ritmo de paso

 Un amigo me retó a ver este tiempo de ministerio de una manera similar a cómo un triatleta ve una carrera (2 Tim 2:5). En cuanto el atleta se encuentra en diferentes terrenos, él se ajusta según el camino. De la misma manera, yo necesitaba ajustar el ritmo de mi paso en lo que entraba a este terreno pandémico.

Me di cuenta que al no dejar la casa me hizo estar “activo” de una manera a la cual no estaba acostumbrado. Mi ritmo fue borrado y de pronto ahora soy esposo, papa y Pastor; todo en el mismo lugar y al mismo tiempo.

Porque la vida y el ministerio no es lo mismo de lo que era hace unos meses, yo necesitaba hacer algunos cambios. Yo necesitaba humillarme bajo la mano poderosa de Dios y dejar que Él me muestre mis limitaciones (1 Pedro 5:5-6). Las interrupciones iban a hacer parte de la nueva disposición y que esto no tomo a Dios por sorpresa. Necesitaba humillarme, hacer cualquier ajuste que podía, y re-evaluar mi expectativa de cómo el trabajo iba a lucir ahora. 

4. Chequea tus disciplinas

 La pandemia ha pavimentado el camino para la flojera en mi vida. Se me hizo fácil hacer excusas para vivir en flojera. La trayectoria iba a hacer espantosa. Menos mal, Dios me recordó de las Palabras de Pablo a Timoteo, “…disciplínate a ti mismo para la piedad. Porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura.” (1 Tim 4: 7-8). Este reto me ayudo a como re-evaluar la manera en que me estaba disciplinando en áreas “menos importantes” pero que tenía un impacto en mi vida espiritual. Aquí hay algunas:

  • Comer: Ten cuidado de volverte indisciplinado en comer. Comer por estrés, comer mucho o comer de una manera no saludable afecta tu estado de ánimo, concentración y niveles de energía. Una copa de vino o una gaseosa de más puede ser fácilmente justificada en tiempos como estos. Disciplínate en lo que comer para el propósito de la piedad.

  • Ejercicio: Tomarse unas pequeñas caminatas a través del día puede ser vivificarnos y aclarar nuestra mente. Desarrolar una rutina de ejercicios alcanzable e invitar amigos que nos pregunte a ver si estamos siendo responsable es una enorme ayuda para muchos.

  • Entretenimiento: Escapes fáciles y accesibles de la realidad pueden siempre tentarnos. Embriagarte de ver shows o tiempos desordenados en las redes sociales pueden tener un efecto peligroso en tu caminar con Dios. Tenemos libertad para disfrutar un tiempo de entretenimiento, pero ten cuidado de que esto te termine dominando (1 Corintios 6:12).

  • Acóplate: Sí tienes una familia, asegúrate de que el hecho que estas siempre “activo” no signifique que ellos reciban una forma irritada de ti. Guarda tu tiempo con ellos. Tomate el día libre. Apaga tu computador. Deja el teléfono, anda sal al patio. Juega con ellos. Habla con ellos. Ora con ellos. Interactúa con tu esposa, hijos, o compañeros de cuarto.

Tú vas a ser útil dependiendo cuan bien estés. Esto es verdad en lo espiritual, pero no está desconectado de lo que haces físicamente.

5. No te compares con otros pastores.

Inicialmente mis inseguridades se inflamaron al ver cómo otros pastores proclamaban sus planes para la pandemia. Me puse ansioso, envidioso y desanimado. Sentí que, si no se me venía una idea sorprendente de como traer multitudes a Jesús, yo estaba fallando. Pero Dios usó un amigo para recordarme lo que Pablo le dijo a Timoteo, “cumple tu ministerio” no te preocupes del ministerio de otros (2 Tim 4:5).

Si vives y mueres bajo la expectativa de otros, tú te vas a agotar, vas a ser tentado a comprometer, y olvidar de Jesús. Compárate solamente con Jesús. Dedícate solamente a buscar Su aprobación. Apaga tus redes sociales si eso invoca envidia. Pasa tiempo con Dios en su Palabra y siéntete libre de no seguir lo que todo el mundo está haciendo. Cumple con tu ministerio para el placer de Dios.


6. Ven a Jesús

No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.” (Mateo 10:28).

Jesús nos asegura que, si estamos fatigados, Él nos va a cuidar. Guarda tu tiempo en su Palabra. Confiar que su palabra está obrando aun así no se sienta como si así fuera. Marca tiempos intencionales e ininterrumpidos para la oración.  Mantente fiel en medio de la niebla. Si vamos a ministrar la Palabra otros, debemos ser ministrados por Jesús a través de su Palabra. Confiesa los pecados a los cuales te has estado dando. Busque hermanos que le puedan animar y a los cuales pueda rendir cuentas. 

No te desanimes. Jesús promete cuidarte y darte descanso. Escucha esta promesa de la palabra de Dios de una manera fresca: “Pero los que esperan en el Señor Renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, Correrán y no se cansarán, Caminarán y no se fatigarán.” (Isaias 40:31)

Fortalécenos Señor, te necesitamos.



Garrett Kell:  Es pastor de Del Ray Baptist Church en Alexandria, Virginia.