lunes, 27 de mayo de 2019

How to edify your pastor


Pastors are men raised and qualified by God (1 Tim 3:1-7) for the work of ministry. The authority that pastors have within the church begins and ends with the bible. God calls us to honor our pastors, especially those who work hard through the preaching and teaching of the word of God. They do hard work which requires dedication, but our pastors are also sheep that need to be encouraged, instructed, and edified for God’s glory. They follow Jesus, our Great Shepherd, along with us.

The well-being of your church will depend on the well-being of your pastors, and this is why I want to give you some suggestions on how to encourage your pastor.

1.        Pray for them: It’s common to see people asking their pastor to pray for them, and it’s good for a pastor to keep a prayerful posture. Ask your pastor how you can pray for him, for his family, and for the message on Sunday. This will encourage him as he sees how God is putting people in place to intercede for him. It is a blessing for any of us to hear of people praying for us intentionally for specific things in our lives. Edify your pastor as you pray for them.

2.        Encourage them: Pastors have public lives which makes them an easy target for criticism, even though criticisms are important to remind us that we are not perfect. Many times our pastors receive unjust criticisms that they carry with them. Look for specific ways or things that your pastor does well or parts of his preaching and encourage him for the things he does well. But be specific in your words of encouragement. Generalizations can give the impression that we are just being polite and not whole-hearted. Edify your pastor through your words of encouragement.

3.        Serve them: Pastors serve the church through the teaching of the word of God and the daily task of giving personal care to each of the sheep that God has entrusted to them. Sometimes we do not appreciate the gift that they are to our churches, and this is why we ought to serve them in practical ways. We can have him and his family into our homes for dinner, or hang out with them to relax in such way that they feel appreciated. Edify your pastor as you serve them.

4.        Volunteer to serve at church: Many times our pastors are doing a lot of things because there are not many people willing to volunteer to do simple tasks. Because of this, some pastors deny themselves of needed personal time including their studies and counseling. Volunteer to serve at your church. Your pastors will appreciate it but volunteer to do something you actually will do, and begin with something small. If you have a family, ask your pastor or  think of some things that you can do together. It could be different things like greetings, bulletins, handing out information, nursery, etc.  Edify your pastor as you volunteer to serve at church.

5.        Support his decisions: It’s no surprise to see a congregation rebelling against their pastor when he is not interested in scratching the itching ears (2 Tim 4:3) of a carnal and immature congregation. If your pastor is being biblically faithful, then that is a reason for you to support his decisions and ministry projects for the local church. Do not rebel against him because he doesn’t do what you want but support your pastor because he does what God wants him to do. Edify your pastor when he makes biblical decisions for God’s Glory.

Pastors are called to instruct, guide, and care for the local church, which is the bride of Christ. The church ought to be beautiful in purity, holiness, obedience, unity, harmony and love. We can do this as we seek each other’s well-being as well of those who guide us to know Jesus deeply. Edify your pastor, he is also part of the church.


“Remember those who led you, who spoke the word of God to you; and considering the result of their conduct, imitate their faith. Obey your leaders and submit to them, for they keep watch over your souls as those who will give an account. Let them do this with joy and not with grief, for this would be unprofitable for you.” - Hebrews 13:7,17

domingo, 26 de mayo de 2019

Como edificar a tu pastor

Los pastores son aquellas personas las cuales Dios ha levantado y calificado (1 Tim 3:1-7) para la obra del ministerio, los pastores tienen autoridad en la iglesia que empieza y con la biblia. Dios nos llama a honrar a nuestros pastores, especialmente a aquellos quienes trabajan duro en predicar y enseñar la palabra de Dios. El trabajo que  ellos ejercen es un trabajo arduo el cual requiere dedicación, pero los pastores también son ovejas que necesitan ser animadas, instruidas y edificadas para la gloria de Dios; y las cuales junto con el resto sigue a Cristo quien es nuestro Gran Pastor.

 El bien de tu iglesia va a depender mucho del bien de tus pastores, y por esto quiero darte darte unos concejo en como animar a tu pastor.

  1. Ora por ellos: Es muy común ver cómo las personas le piden a sus pastores que oren por ellos, es un bien espiritual y esencial para un pastor el permanecer en oración. Preguntale a tu pastor como orar por el, por su familia, por la enseñanza del domingo. Esto lo va a animar, ya que vera que Dios ha puesto personas que interceden por el, y a quien no anima el hecho de que estén orando por uno, es una bendición escuchar personas que intencionalmente estan orando por cosas especificas en nuestras vidas. Edifica a tus pastores al orar por ellos.

  1. Anima a tus pastores: Como personas publicas, es muy fácil para un pastor el ser criticado, aunque las criticas son necesarias para recordar que no somos perfectos. Muchas veces los pastores reciben criticas injustas que cargan en sus hombros. Busca cosas especificas que tu pastor hace bien o partes de predicas que el ha expuesto bien y animalo por las cosas que hace bien. Pero se especifico en tus palabras de animo, la generalización puede sonar que estamos haciendo algo por formalidad y no de corazón. Edifica a tu pastor a través de tus palabras de animo.

  1. Sirve a tus pastores: Los pastores sirven a la iglesia a través de la enseñanza de la palabra de Dios y el cuidado personal que ejercen en cada oveja que Dios les ha encargado. A veces no somos tan considerados del regalo que ellos son para nosotros, por eso debemos servirles de maneras practicas. Podemos invitarles a cenar a ellos y sus familias, o hacer una actividad para relajarse juntos donde ellos se sientan apreciados. Edifica a tu pastor al servirle a tus pastores.

  1. Ofrecete a servir en la iglesia: Muchas veces los pastores siempre estan haciendo muchas cosas en la iglesia ya que no hay muchas personas dispuestas a ofrecerse como voluntarios en las tareas de la iglesia. Esto hace que ellos tengan que negar tiempo para si mismo, estudios, consejería por tener que atender necesidades practicas y básicas dentro de la iglesia. Ofrecete a servir en la iglesia, tus pastores lo van a apreciar pero ofrecerte porque lo vas a hacer, empieza tomando algo que vas a poder cumplir, y si tienes familia busca algo en lo que pueden servir juntos. Edifica a tu pastor al servir en tu iglesia.

  1. Apoya sus decisiones: Es muy fácil ver a una congregación que se revela a su pastor cuando este no busca rascar los oídos (2 Tim 4:3) de una congregación inmadura y carnal. Si tu pastor esta siendo fielmente bíblico, esta es una razón para que tú lo apoyes en sus decisiones y en sus proyectos ministeriales para la iglesia local. No te pares en contra de el porque no hace lo que quieres, mas bien apoya a tu pastor porque hace lo que Dios quiere. Edifica a tu pastor cuando toma decisiones bíblicas para la gloria de Dios. 

Los pastores son llamados a cuidar, velar, instruir y guiar a la iglesia local, quien es la novia de Cristo. La iglesia ha de ser hermoseada en pureza, santidad, obediencia, unidad, armonía y amor. Esto es posible cuando buscamos el bienestar de unos  con otros, empezando por el de aquellos quienes nos guían a conocer mas profundamente a Jesus. Edifica a tus pastores, ellos también son parte de la iglesia.


Hebreos 13: 7,17  Acuérdense de sus pastores, que les dieron a conocer la palabra de Dios. Piensen en los resultados de su conducta, e imiten su fe………Obedezcan a sus pastores, y respétenlos. Ellos cuidan de ustedes porque saben que tienen que rendir cuentas a Dios. Así ellos cuidarán de ustedes con alegría, y sin quejarse; de lo contrario, no será provechoso para ustedes.

sábado, 18 de mayo de 2019

Visualiza la Consecuencia de tu Pecado - Garrett Kell

Este Post es traducido del Articulo "Envision the End of Your Sin" por Garrett Kell


En estas semanas he sido testigo de cómo muchos de mis amigos han coqueteado con el pecado de una manera escalofriante. Ellos aman mucho a Jesus, pero las circunstancias ha expuesto areas que son entradas fáciles para el tentador. 

Mientras meditaba en sus luchas, y examinaba mi propio corazón pecaminoso, me acorde de una exhortación que recibí hace muchos años en el seminario. El rector Church Swindoll estaba predicando en el servicio de la mañana en la capilla.

Mientras subía al púlpito, cargaba peso en su frente, una biblia en su mano, y un discurso escrito. Él nos comparto que un pastor de nuestro seminario había caído en un pecado sexual muy grave, descalificándose a sí mismo del ministerio, y destruyendo su familia. 

Swindoll nos reto a considerar a qué nos llevaría el pecado. Durante estos años he seguido este consejo, y me gustaría ayudarte a hacer lo mismo.

Imagina las Repercusiones

Quiero hacerte ver un escenario para que veas cuál es la consecuencia que se espera en el camino del pecado. Este escenario es específicamente para otros pastores, pero la idea es aplicable para todos.

Imagínate a ti mismo llamando a tus co-pastores y sentando entre ellos les dices cómo has traicionaste su confianza. Imagina sus caras hundidas y siente sus corazones rotos.

Les escuchas hablar de cómo es que le hablaran a la iglesia. Imagina la confusion de la congregación y como va a afectar aquellos quienes te escuchaban decir que Jesus era mejor que cualquier cosa.

Imaginate como el nombre de Cristo va a ser burlado en tu comunidad y mucho mas allá de ella.

Ahora quiero que te imagines caminando fuera de la iglesia a tu carro.

Manejas en la cuadra en la que esta tu casa y le das unas vueltas a tu vecindario. Viendo el lugar donde salías a pasear al perro con tus hijos en las tardes.

Ahora, te parqueas en tu casa y entras a tu casa.

Escuchas correr a tus hijos y abrazándote dicen: “Mi papito esta aquí!” Mira a manera como ellos te quieren y confían en ti. 

Piensa en eso por un buen rato.

Ahora les dices que tienen que ir afuera a jugar porque tienes que hablar con su mama de algo importante. Mientras vas a la cocina donde ella fielmente esta haciendo las tareas del hogar, ves las fotos en la pared de ustedes sonriendo. Recuerdas los días que ustedes compartieron juntos.

La llevas al cuarto donde ustedes hacían el amor. 

Le pides que tome asiento.

Sientes tu corazón correr y el nudo que se hace en tu garganta.

Miras su cara de confusion. Y de ahi ves como ella llora mientras que le dices que has sido infiel.

Escucha su llanto

Mirala sollozar

Sientes sus golpes en tu pecho y se cae de rodillas en desesperación.

Imaginate la llamada que le harás a sus papas y a los tuyos. Escucha el silencio en el teléfono mientras que ellos tratan de procesar lo que les has dicho.

Imaginate el día en que juntas a tus niños y los sientas para explicarles el porque papa y mama van a tener que pasar tiempo separados y tendrán que vender la casa que ellos apreciaban mucho.
Te ves sacando las fotos en la pared de ustedes sonriendo y empacado las cosas en las cajas, sin saber si podrás volver a abrirlas. 

Puedes ver eso?

El pecado no te habla de esos días, no es asi?

El Pecado esconde la etiqueta del precio

Satanas no te habla del verdadero precio por tu pecado, porque el costo es muy alto. 

El es un mentiroso (Juan 8:44) y la decepción es su fuerte (2 Cor 11:3). El te quiere apacentar en pensar de que el pecado no te costara tanto cuando en realidad sí. Tú puedes mantener las cosas escondidas en secreto. Puedes salir en cualquier momento. Tus compromisos son pequeños. No te llevaran a una gran caída.

El solo dice mentiras.

Amigo, el pecado es más fuerte de lo que tú y yo seremos.

Algunos de ustedes estan en una encrucijada ahora mismo. Tu has estado bebiendo de la poción del pecado y te has intoxicado con sus mentiras. Satanas quieres que tu tomes hasta que te emborraches, sin poder considerar las advertencias de Dios acerca de la destrucción que se viene: “Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar.” (1 Ped. 5:8).

Si estas enredado en pecado, llama a un amigo en el cual confíes ahora mismo y dile que necesitas ayuda. No esperes otro minuto. El pecado quiere que pienses que tú puedes parar solo, no le creas. Lo secreto es la tierra donde el pecado crece mas rápido.

Si tu crees que esto nunca te va a pasar a ti, ten cuidado “Así que, el que crea estar firme, tenga cuidado de no caer.” (1 Cor 10:12).

A satanas no le importara que escuches esta advertencia mientras que no te alejes de tu pecado. Pero John Owen tiene razón cuando dice: “ Mata tu pecado o tu pecado va a matarte.” Satanas quiere destruir tu vida el día de hoy, y endurecer tu corazón para que heredes destrucción eterna.

Alza tus ojos

Amigo, Jesus es un Salvador suficiente quien derramo su sangre para salvarte del pecado para el día del juicio y todos los días antes que llegue el día. “Por tanto, acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para cuando necesitemos ayuda.” (Heb. 4:16)

Asi tu seas un pastor o no lo seas, casado o soltero, con hijos o sin hijos, todos nosotros necesitamos gracia para resistir la decepción del pecado. Gracias a Dios que Jesus promete suplirla.

Ruégale a Dios para que te ayude a visualizar la consecuencia de tu pecado y corre al Salvador. Deja que la sobriedad de la consecuencia de tu pecado levante tus ojos para ver de dónde viene tu ayuda (Sal 121:1). Evitemos la ruina de la cual proverbios nos advierte: Aleja a esa mujer de tu camino.No te acerques a la puerta de su casa. Así no entregarás tu vida y tu honor a gente extraña y cruel. Así gente extraña no se saciará con tu fuerza, ni se quedarán tus trabajos en casa ajena. Así no tendrás que llorar al final, cuando tu carne y tu cuerpo se consuman, ni dirás: «¡Cómo pude rechazar los consejos! ¡Cómo pudo mi corazón despreciar la reprensión!¡No oí la voz de los que me instruían, ni presté oído a los que me enseñaban! ¡Poco me faltó para estar del todo mal entre la comunidad y la congregación!»


Querido Señor, necesitamos ayuda. Ayudados a ser sobrios en nuestras mentes. Mantennos vigilantes. Ayudados a ver la consecuencia de nuestro pecado.